jueves, 17 de abril de 2014

OCÉANOS DE FUEGO Y CAMINOS QUE SE BIFURCAN...


Es extraño como suceden algunos acontecimientos. La primera etapa de este maratón de sables 2014 fue la misma que la de mi primera edición en 2008. Las grandes, enormes dunas de Erg Chebbi nos recibieron con su imponente presencia; atraversarlas para llegar al CP1 nos iba a costar un esfuerzo añadido por el calor que convertía la zona, a esa hora del día, en un horno. Probablemente llegamos a más de 50 grados, al ser el primer día, el peso de la mochila era máximo.

Comenzamos a subir y bajar, mis pulsaciones altas desde el principio, confiaba en que bajarían, pero no fue asi; estar al límite de pulsaciones, tener descansos y picos no es problema, pero estuve cerca de cuatro horas al límite, sin poder hacer otra cosa que intentar salir lo antes posible de la trampa en la que se convirtió Erg Chebbi.

Cuando llegamos a la mitad del océano ardiente observamos como las pisadas se bifurcaban de dos direcciones completamente opuestas, una a las 13 horas y otras a las 21, dos caminos claramente bifurcados, en uno de ellos se veía gente delante, en el otro no. Perderse en medio de ese horno se convirtió en una sombra sobre nosotros, la única que sentíamos.

Después de dos horas más de subidas y bajadas con el sol en su cenit divisamos el CP habíamos elegido el camino correcto.

Tengo la sensación de no haber disfrutado de tanta belleza, sólo sufrí, sólo avancé para llegar, escapando de la abrasión, sólo sobreviví al calcinante calor.

Tengo una deuda con la belleza que no disfruté, me siento huérfano de esa belleza; mis amadas grandes dunas fueron un tormento que marcaron, sin duda, el curso de esta edición del maratón des sables.

El camino se bifurcó en dos en aquel océano no supe, entonces, que ese camino que me llevó al punto deseado, al CP1 me alejó definitivamente del desierto; cada paso lo era de adiós.

Quedará en mi retina y en mi corazón todo aquello que viví, lo malo servirá de astillas para la hoguera de mi aprendizaje; lo bueno en oxígeno para mi alma que sobrevolará las arenas ardientes del océano de fuego mientras mi mente sea consciente y un soplo de vida quede en mi pecho.

Escrito en Casablanca
Desde la cara oculta de la luna…         


martes, 15 de abril de 2014

Escrito desde la cara oculta de la luna...


He vuelto de Sables; a veces los sueños se convierten en pesadillas, de ésta me recupero ahora.
Inicio hoy una serie de posts que serán los últimos de este blog, una vez escritos, lo cerraré e iniciaré una nueva etapa.
Después de tres etapas de MDS en la cuarta, subiendo el temible Jebel Eloftal me sentí mal, síntomas de infarto que, afortunadamente, no fueron tal cosa, pero he estado 5 días en la cara oculta de la luna, desde que me evacuaron hasta que me han repatriado; esta es la historia de la cara B de este disco. Sólo pretendo exorcizar los fantasmas que me acompañan. Todo lo que vaya posteando en los próximos días lo escribí en mi soledad de Casablanca.
Esta es la forma actual que existe de meter mensajes en una botella, el mar se la llevará y la varará en las playas desiertas o en las calas concurridas, poco importa, lo importante es que yo pueda volver del todo de la cara oculta de la luna...

Sed felices o, al menos, intentadlo...

lunes, 10 de febrero de 2014

Entre espuma voladora....

Hoy ha hecho mucho viento; el entrenamiento me ha recordado las condiciones del desierto pero con frío. Mucho viento y arena, espuma voladora y una hora y media de sube y baja dunas.
Ni un alma en kms, sólo el viento, la arena y la espuma; una maravillosa compañía. He visto varias aves muertas, agotadas no superaron el temporal. Otras, muy vivas, me han deleitado con sus acrobacias; cada vez tengo más claro que, en ocasiones vuelan por diversión; acrobacias que no tienen el fin último de la alimentación, han hecho pasadas rasantes increíbles...
Mañana más.

Sed felices o, al menos, intentandlo...

viernes, 7 de febrero de 2014

Al amanecer...

DIARIO DE UN MARCHADOR CONSCIENTE. 
A las siete ya estaba en marcha, voy en busca de la salida de la ciudad. Los conductores adormilados son un peligro. Cuando llego al sendero me relajo; aún llevo el frontal. Al salir de la ciudad me doy cuenta de que baja la temperatura. El sol sale y alumbra las plantas llenas de rocío.
Mi entrenamiento consiste hoy en mantener un ritmo de marcha estable; vadeo un pequeño riachuelo y el agua me hiela los pies. Mucho barro. Olores que me envuelve; durante cuatro horas, al menos, no he visto a nadie; humano, al menos. 
Han sido seis horas de soledad, de silencio y presencia.

Sed felices o, al menos, intentadlo...

miércoles, 5 de febrero de 2014

Nuevo impulso...

A veces las velas se quedan sin aire, se desventan, el sonido de trapo estalla en los oídos, sigues adelante con la inercia. He pasado momentos en los que el viento, no es que no estuviera, es que no era capaz de cazarlo.
Ayer, después de una conversación con mi equipo de Sables, el viento vuelve a soplar fuerte en mis velas; estoy de nuevo en carrera, después de haberme salido temporalmente; este es mi equipo, este es mi proyecto, este es mi desierto...

Sed felices, o al menos, intentadlo...

jueves, 9 de enero de 2014


Mi inscripción en el Maratón de las Arenas está a punto de confirmarse; nunca hubiera pensado en asistir a esta mítica prueba en el desierto. En esta ocasión me enfrento, por cuarta vez, a la aventura.
Un cúmulo de circunstancias me llevan este año al desierto.
Pretendo que esta peregrinación por el desierto sea un ejercicio de atención plena que, como en otros años me ha proporcionado enormes enseñanzas y aprendizajes.
Mi entrenamiento ya ha comenzadado hace meses, el físico y el psicológico.
Pretendo, a partir de ahora, ir escribiendo, retomando la actividad de la expresión de lo que vivo y siento, palabras que, como la espuma de mar se pierden en el océano infinito.

Sed felices o, al menos, intentadlo...

viernes, 23 de agosto de 2013

Reset...

Hace tiempo que no escribo; como si del Guadiana se tratara, me oculto y salgo a la luz de nuevo.

Estoy dándole vueltas a volver al desierto; es verdad que este blog se llama camino a Sables 2014, pero si soy sincero aún no lo tengo claro. en los próximos días tomaré una decisión.

Miro las fotos de las tres ediciones que llevo en las espaldas y parece que sea otro quien ha estado allí; quizás ha llegado el momento de volver de nuevo...

Sed felices o, al menos, intentadlo---